Te contamos cómo puedes iluminar tu jardín sin instalación eléctrica

¿Cómo iluminar un jardín sin electricidad?

Llega el verano y, con él, las noches en las que apetece darle un mayor uso al jardín.

Pero…, ¿cómo podemos iluminar un jardín sin electricidad?

Porque contar con un espacio exterior atractivo dentro de casa es un regalo que disfrutas especialmente en las épocas más cálidas y que, además, puedes potenciar enormemente si sabes cómo utilizar de manera correcta una buena iluminación sin corriente eléctrica.

Escoger una iluminación adecuada ayudará a que tu jardín tenga una magia especial, complementará su belleza y te facilitará el disfrute de esta parte tan especial de tu casa durante la noche.

Ya sea que planees disfrutarlo en solitario o con familiares o amigos, el tipo de luces que escojas y su ubicación serán fundamentales.

Como consejos iniciales, debes tener claro qué partes vas a iluminar –lo habitual es darle prioridad a los senderos y a los elementos que queremos hacer destacar en la oscuridad de la noche–, qué fuente de energía utilizarás y, sobre todo, qué propósito quieres lograr con esa iluminación.

Hazte estás preguntas.

  • ¿Buscas simplemente una iluminación general?
  • ¿Hay alguna zona que deberá tener más intensidad de luz para poder realizar alguna actividad concreta?
  • ¿Quieres destacar elementos como la piscina, algunas plantas o senderos?

Dependiendo de todos estos detalles, será necesario escoger unas luces de jardín u otras y colocarlas en unos lugares o en otros.

Te recomendamos que eches un ojo a nuestras soluciones de iluminación solar.

¿Qué características debes tener en cuenta a la hora de iluminar tu jardín?

Hemos visto que iluminar un jardín sin disponer de electricidad dependerá de nuestras necesidades, nuestros gustos y, por supuesto, las características del mismo.

¿Cuáles son las principales que debemos tener en cuenta a la hora de escoger el tipo de lámparas que utilizaremos?

1. Cuáles son las dimensiones del espacio

iluminar jardín sin electricidad

Puede ser que contemos con una pequeña terraza, un jardín de pocos metros o uno mucho más grande en el que, además, tengamos una piscina.

No todas las viviendas son iguales y, por supuesto, tampoco todos los jardines, por lo que dependiendo del espacio con el que contemos, necesitaremos iluminar más o menos metros.

Será necesario que todo el espacio esté iluminado, aunque no debe ser una luz excesiva, así que deberemos calcular el número de lámparas o luminarias que necesitamos para conseguirlo.

2. Tipos de iluminación

Nos detendremos posteriormente en este punto, pero por el momento queremos resaltar que, dependiendo de las áreas que queramos marcar en nuestro jardín, necesitaremos un tipo de iluminación u otro.

Aquí queremos poner en valor las lámparas que no necesitan electricidad para darnos luz, pero incluso dentro de ellas deberemos escoger las que más se adaptan a nuestras necesidades.

cómo iluminar un jardín sin corriente eléctrica

Quizás haya zonas en las que queremos una iluminación más suave, otras en las que buscamos iluminar algunos elementos concretos y otras que necesitan una iluminación más intensa, porque será donde cocinemos –hagamos barbacoas, por ejemplo–, o leamos una vez que ya ha oscurecido. Todo eso se traduce en tipos de iluminación diferentes.

3. Sistemas versátiles

Hemos mencionado que lo mejor es saber qué tipo de iluminación buscamos para escoger la lámpara que más se adecúe a nuestras necesidades.

Pero quizás nuestras necesidades cambien dependiendo del día, del uso que demos al jardín o de las personas con quienes compartamos la velada. Por ello, en ocasiones es ideal optar por sistemas versátiles que puedan ofrecernos un ambiente u otro dependiendo de la ocasión.

Ya sea que optemos por una cena romántica, una fiesta con amigos, algún tipo de reunión o una noche familiar con hijos, sobrinos o incluso nietos, hay sistemas que pueden modificar la luz que emiten para adaptarse a todas las circunstancias.

4. Que la instalación sea cómoda

Lo más habitual es dividir el jardín por zonas y que cada lámpara o cada sector pueda encenderse y apagarse por separado. No servirá de nada si hacemos una instalación excelente, pero todas las lámparas tienen que funcionar a la vez.

Este problema es especialmente patente en lámparas que funcionan con corriente eléctrica, pero aunque ese no sea el caso que nos ocupa, sí debemos fijarnos en que aquellas por las que optemos sean cómodas de utilizar.

De nada sirve iluminar un sendero largo con muchas lámparas pequeñas o balizas que aporten una luz tenue, si debemos encenderlas de manera manual una por una.

En este caso, puede compensarnos optar por algunos tipos de lámparas más grandes, que alumbren más o que se enciendan todas a la vez.

5. Un extra de protección

Hay muchas personas que aún no piensan en la importancia que tiene una buena iluminación para la protección de la vivienda, pero resulta evidente que los cacos prefieren la oscuridad.

Si optas por iluminar los accesos, senderos, ventanas o escalones, la protección de tu vivienda aumentará.

¿Qué tipos de iluminación sin corriente eléctrica puedes utilizar para tu jardín?

Sabemos que el uso de la electricidad causa importantes daños al medioambiente, por no hablar de los que causa a nuestro bolsillo.

Así que ya sea por razones ecológicas o puramente económicas, la mejor opción a la hora de iluminar nuestro jardín será aquella que no necesite la corriente eléctrica para su funcionamiento.

Te interesa: Cómo dar luz a un jardín sin cables.

Y como esta tendencia es cada vez más evidente, no son pocas las lámparas y luminarias que podemos encontrar que cumplen estas características.

Veamos una selección de algunas de ellas.

1. Velas

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Las velas ofrecen una luz muy especial, acogedora y romántica para las noches de verano.

En caso de que busquemos una luz cálida y relajante, pueden convertirse en nuestra mejor opción, ya sea utilizando velas grandes o pequeñas colocadas en candiles, portavelas o incluso en antorchas, las cuales son una de las formas más espectaculares de utilizar este elemento.

Una de las ventajas que puede aportarnos este sistema de iluminación es que, si usamos velas de citronela, además de obtener una luz ambiental muy acogedora, repeleremos a las moscas y a los mosquitos.

Estos insectos son especialmente abundantes en verano y, a pesar de no ser peligrosos, pueden causar grandes molestias que son perfectamente evitables con estos elementos.

Los únicos problemas que pueden surgir son que seamos muy aprensivos con el fuego, las velas estén mal posicionadas o vivamos en una zona en la que haya mucho viento, pues entonces habrá un alto riesgo de incendio y será mejor optar por otros tipos de iluminación.

2. Lámparas solares de papel

Este tipo de lámparas utiliza la energía solar para producir luz, lo que es algo enormemente económico y, a su vez, práctico.

En el caso de las lámparas de papel podremos disfrutar de dos funciones enormemente importantes: iluminación y decoración en un mismo elemento.

Cabe destacar que esa decoración será visible también durante el día, pues podemos encontrar las lámparas en diferentes colores y combinarlas para que nuestro jardín sea realmente original a cualquier hora.

3. Lámparas solares con forma de media esfera

Hay zonas como los escalones (ya sean escaleras o, simplemente, pequeños escalones) que necesitan de una iluminación extra para evitar accidentes a la hora de caminar por ellos.

Así, estas lámparas con forma de media esfera se vuelven especialmente relevantes al poderse apoyar en el suelo sin necesidad de estar fijadas o clavadas en el propio jardín.

Tienen la ventaja de cargarse con la luz del sol y, además, de ponerse y quitarse sin esfuerzo, por lo que resultan muy útiles para algunas ocasiones.

4. Tiras de iluminación solar

Este tipo de tiras es un elemento muy versátil para tus noches de verano. Son similares a las tiras de leds, pero con pequeños farolillos que se cargan con luz solar.

Podremos utilizarlas para decorar el marco de la puerta del jardín, alguna ventana, para colocar en las paredes e iluminar las zonas que necesitemos o, simplemente, como elemento decorativo.

¿Qué tal colocarlas dentro de una jaula y simular que son luciérnagas que nos están aportando su luz?

5. Balizas solares

Iluminación solar OCELLUM-S

Ya sean pequeñas balizas de algunos centímetros para iluminar un acceso o un sendero o con báculos más grandes para hacer las veces de farola dentro de nuestro jardín, van a resultarnos muy útiles.

En este caso debemos destacar el modelo OCELLUM S, que integra en una misma estructura un panel solar, controlador y batería, lo que hace que posea una estética muy diferente a la que estamos acostumbrados. Por su forma es muy estable, ejerciendo muy poca resistencia al viento, y no proyecta sombra.

Su nivel de estanqueidad es IP 65, por lo que se encuentra protegido contra el polvo y el agua, y posee un báculo que puede llegar a los tres metros del atura.

Por otro lado, cuenta con un sensor de movimiento opcional, para que se active cuando detecta que alguien se acerca, lo que es especialmente útil tanto para tu comodidad, porque no necesitarás encenderlo manualmente, como para tu seguridad, pues te avisará si hay alguien que se acerca a la vivienda.

En definitiva, las lámparas solares son la mejor opción cuando hablamos de iluminación sin corriente eléctrica para el jardín, y el modelo OCELLUM S, de Printboard es especialmente atractivo.

Fácil de instalar, ecológico, con estanqueidad IP 65 –protección completa contra polvo y agua– y 10 años de garantía. El producto perfecto para todo tipo de jardines.

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